En Clínica Lupita contamos con equipos de vanguardia para el cuidado de tu salud, como la tomografía axial computarizada (TAC) que permite obtener imágenes del interior del organismo, y detectar así desde un tumor a una patología ósea. Aquí tienes lo que necesitas saber sobre esta prueba.


La tomografía axial computarizada o TAC, también conocida como escáner o TC (tomografía computarizada), es una prueba diagnóstica que, a través del uso de rayos X, permite obtener imágenes radiográficas del interior del organismo en forma de cortes trasversales o, si es necesario, en forma de imágenes tridimensionales.


Casos en los que se usa:


  • En caso de un traumatismo para detectar hemorragias, lesiones de los órganos internos o fracturas.
  • Para diagnosticar tumores y ver su posible extensión.
  • Para estudiar patologías de la médula espinal o de la columna vertebral.
  • Para diagnosticar algunas infecciones.
  • Para guiar algunas intervenciones como la toma de biopsias o el drenaje de abscesos.

En muchas ocasiones, es necesario administrar un líquido llamado contraste, que suele ser un compuesto de yodo, y que resalta en las imágenes que se obtienen con la TAC, lo que facilita la interpretación de la prueba. Este medio de contraste suele administrarse vía intravenosa, aunque también puede administrase vía oral o, raras veces, por otras vías.